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Cómo ayudar a alguien con ansiedad

Cada vez se conocen más personas que han tenido, tienen o tendrán ansiedad. En determinadas situaciones, la ansiedad puede resultar beneficiosa para nuestra supervivencia ya que nos ayuda a reaccionar. El problema surge cuando se mantiene a lo largo del tiempo, causando trastornos mentales así como fisiológicos. En estos casos, los familiares y amigos se preocupan y piensan “¿qué puedo hacer?” “¿Cómo puedo ayudar a esta persona?” La sensación de impotencia puede resultar muy frustrante para el entorno creando una dinámica disfuncional para todos.

Por ello mismo, algunas pautas que se pueden seguir para ayudar son las siguientes:

  • Infórmate, intenta conocer y comprender por lo que está pasando la persona que sufre ansiedad. Realiza un ejercicio de empatía, intentando descubrir cómo te sentirías  si todo aquello que te producía ilusión, ahora te resulta indiferente. Si compruebas que no puedes parar tus pensamientos y solo ves las cosas en negativo. Si las sensaciones físicas te paralizan o te producen un malestar que no te permite actuar habitual.
  • Acepta el ritmo de la persona y acepta que está sufriendo una enfermedad que requiere de un proceso de recuperación. Los consejos pueden venir bien en determinados momentos, pero también pueden agravar el problema haciendo que la persona se sienta incomprendida o forzándola a hacer cosas para las que no está preparada. Especialmente al principio, es útil apoyar a la persona y arroparla en su día a día. Con el tiempo se le pueden ir pidiendo pequeños pasos en aquellas actividades que esta persona se siente capaz a realizar.
  • Jamás le reproches su estado. Puede resultar muy frustrante ver como no mejora tu ser querido. En esos momentos, puede surgir la desesperación y la impaciencia. Frases como “no entiendo lo que te pasa”. “no te esfuerzas por salir de ello”, “no sé de qué te quejas”,… pueden agravar el estado de la persona. Estas mismas frases que se le están diciendo, ya las piensa él mismo, de manera que oírlas de su entorno hace que la montaña se vea aun más grande.
  • Busca ayuda tanto profesional como de familiares o amigos. En muchas ocasiones, las diferentes perspectivas pueden resultar de gran ayuda. Con nuestro afán de ayudar, no nos damos cuentas de las cosas que realizamos bien y las que realizamos mal. Por ello, puede sernos de especial utilidad tener a alguien cerca que nos oriente y nos ayude a relativizar tanto nuestra situación como la de la persona estresada.
  • Ayúdale a relativizar. Las personas con ansiedad suelen mostrar pensamientos absolutistas y catastrofistas. Suelen presentar algunos errores cognitivos como el pensamiento dicotómico, por lo que es importante ayudarle a ver los matices de grises ampliando su perspectiva ante la situación actual. Con todo ello, se ha de procurar mantener un dialogo tranquilo y centrado en el apoyo y la comprensión, sin obligar a que vea las cosas de nuestra manera.
  • Apóyale. Es muy posible que la persona requiera tu atención y cuidado en múltiples ocasiones, en esos momentos está allí, escúchale y no le juzgues. .Es muy importante no presionarle o procurar que se adapte a tus rutinas o tu ritmo. Durante un periodo de tiempo, a la persona con ansiedad le costará seguir el ritmo que llevaba anteriormente, realizará cambios en sus hábitos, etc. Por ese motivo, es importante aceptar estos cambios y adaptarnos al nuevo ritmo, sin presiones y sin forzarle adaptarse a nuestras formas de hacer.

Para acabar, es muy importante tener claro que ayudar a una persona con ansiedad no es nada fácil. Esta misma situación puede provocar ansiedad y desgaste en la propia persona que ayuda, por ello es necesario que uno mismo se cuide. Es crucial que la persona con ansiedad sepa que hay alguien que se preocupa por él y que está a su lado si lo necesita, pero igual de importante es acudir en condiciones. Por ese motivo, es importante no olvidarnos de nosotros mismos y cuidarnos, ya que de esta manera evitaremos que los sentimientos de frustración y desesperación dominen nuestra forma de actuación.

 Cristina Garcia