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Cómo motivar a su hijo frente al estudio

La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta hacia un objetivo. Todos podemos hacer uso de la motivación para poder alcanzar el éxito personal, incluso des de edades tempranas.

La imagen expuesta seguidamente presenta dos estilos de niños, uno guiado por la motivación y el otro por falta de ésta.

 imagen articulo motivacion bo

Presentamos a continuación algunas pautas que pueden ayudar a motivar y a facilitar el estudio de vuestro hijo:

1-Tener expectativas adecuadas a las capacidades de su hijo. En general, los niños perciben las expectativas que los padres tienen hacia ellos, por esta razón, como padre/madre debe tener elevadas expectativas para su hijo y comunicarle, basándose siempre en su capacidad y aptitud.

Debe  hablarle de las áreas que le interesan y en las que sobresale, y aquellas que no le llamen la atención o para las que no tiene tanto talento. Busquen conjuntamente los puntos en común, pero sin rechazar la propia evaluación o percepción que su hijo haya hecho de sí mismo simplemente porque crea que es poco realista. Si ambos coinciden  en una área y si ésta es su punto fuerte, las expectativas más altas se centraran en esa área.

Revise y ajuste las expectativas que tiene de su hijo periódicamente. Hable seguidamente con él y cambie si usted o su hijo concuerdan que las expectativas fueron muy bajas o demasiado altas por el momento.

2- Establecer metas con su hijo. Para ello es importante anotar las metas que se pretendan conseguir y colgarlas en un lugar visible. Las metas deben ser claras y alcanzables, es decir, si hasta el momento en lectura comprensiva obtenía un 5 de media, establecer como objetivo un 6. Para poder alcanzar dicho objetivo, se debe  establecer una planificación. Por ejemplo: Si sus dificultades se centran en la lectura comprensiva: realizar diariamente la lectura de dos páginas de un libro, entender lo leído y explicarlo. Una vez puesto en marcha, es necesario registrar sus mejoras en una tabla.

3- Enseñarle estrategias de estudio en función del estilo que mejor le vaya. En caso que su hijo retenga mejor la información auditivamente se pueden plantear diferentes estrategias expuestas seguidamente:

Se le puede plantear, al principio con la ayuda del adulto, que se grabe a sí mismo leyendo la parte que debe estudiar y una vez grabado, repasar esta parte escuchándola en voz alta.

  • Otra estrategia que puede facilitar la retención de la información es mediante el uso se versos, rimas, canciones y palabras de asociación. Por ejemplo: memorizar un seguido de capitales: Berlín, París, Londres, Madrid y Roma mediante la frase: Belén fue al parque de la calle Londres con María y Rita.
  • Recitar lo estudiado frente al espejo, familiares o amigos es otra manera de retener la información.

Por último el uso de las autoinstrucciones puede ayudar a una mejor concentración, verbalizarlas en voz alta cuando trate de razonar un problema u otro tipo de ejercicios. Por ejemplo: Ante un problema de matemáticas primero leo el problema, miro de entenderlo, subrayo los datos que me den, miro qué me preguntan, pienso cúal es la operación más apropiada…

Los niños que retienen mejor la información visualmente, se sienten más motivados y les resulta más fácil el estudio cuando pueden incorporar las siguientes estrategias:

  • Uso de diferentes colores llamativos a la hora de tomar apuntes.
  • Uso de diagramas, gráficos, mapas conceptuales, tablas para reforzar los conceptos a estudiar.
  • Realizar una pared de estudio donde pueda pegar los conceptos que debe aprender y donde pueda ir consultándolo frecuentemente.
  • Uso de fichas didácticas (matemáticas, vocabulario…) para facilitar una mejor memorización.

Por último en cambio, los quinesiológicos tienen la motivación de aprender cuando pueden incorporar actividades práctica en el temario escolar. Se le puede plantear:

  • Planifique su estudio incorporando períodos de estudio y momentos de descanso en que se le permita caminar o correr.
  • Enséñale  los conceptos mediante material manipulativo. Por ejemplo en la resolución de problemas utilizar objetos donde el niño haya de manipular para encontrar la solución, usar  un tablero contador para aprender a sumar, restar, etc.
  •  Anímelo a hacer proyectos prácticos ya que suelen sobresalir en las exhibiciones de arte porque les encanta crear.
  • Permítele caminar cuando tenga que memorizar conceptos ya que les ayuda a concentrarse.

4- Frente a su esfuerzo se le debe elogiar e incorporar frases alentadoras, es decir, no basta con decir muy bien, buen trabajo, perfecto,  sigue así… ya que de esta manera no motivamos lo suficiente. Ellos deben escuchar la consecuencia de su elogio mediante el reconocimiento del esfuerzo. Por ejemplo: Me he dado cuenta que has hecho una muy buena descripción sin que yo te lo tuviera que recordar, te has tomado tu tiempo y al finalizar has repasado que no hubiera ningún error, Enhorabuena!

5- Por último, premiar cuando consiga los objetivos establecidos. Dele un premio cuando cumpla los objetivos pactados con anterioridad. No tiene por qué ser material, ir a un sitio que le guste (parque de atracciones, cine…) es una manera de potenciar su motivación e incluso, con un gesto positivo o un abrazo.