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Decidir, una tarea complicada

En nuestro día a día, nos encontramos en infinitas situaciones en las que hemos de tomar decisiones de todo tipo. Hay veces que son decisiones sin importancia sobre dónde tomar un café, qué hacer una tarde de sábado, etc. No obstante, hay muchas otras que pueden marcar el camino que vamos a seguir a partir de ese momento: casarte, cambiar de trabajo, irte a vivir al extranjero,…

Sean importantes o no, la toma de decisiones no es un proceso fácil. Culturalmente, nos han enseñado que hemos de elegir siempre lo mejor, aquello que tenga menos consecuencias negativas, el camino seguro,… Pero

¿Qué pasa cuando todas las opciones tienen pros y contras?

Ante estas situaciones nos encontramos ante un dilema, por mucho que se elija A o B, siempre hay algo que se pierde. Se renuncia a algo a cambio de otra cosa. Puede ser mejor o peor, pero  al final una elección implica eso, renunciar a una opción frente a otra que se considera mejor. Ante estos casos en que ninguna opción es suficientemente buena o que ambas tienen pros y contras similares nos aparece la incognita de ¿Cómo tomamos una decisión?decidir

Algunas cuestiones que pueden facilitar el proceso son:

  • ¿Qué quiero realmente? ¿Qué necesidad estoy intentado solventar?
  • ¿Es tan importante para mí aquello a lo que renuncio eligiendo esta opción?
  • ¿Hay alguna alternativa que satisfaga todas las necesidades?
  • ¿Estaré 100% satisfecho con alguna de las dos decisiones?
  • ¿Qué es lo que me está dando miedo? ¿Es superable?
  • ¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿y lo mejor?
  • ¿Aquello que pierdo o dejo atrás con la decisión, es insuperable?
  • ¿Cuales son tus valores? ¿Estas siguiendo con ellos al tomar la decisión?
  • ¿Qué dice tu intuición?

Para acabar, quizás es necesario recordar un punto muy importante a la hora de tomar decisiones, toda decisión implica una renuncia. Por lo tanto, no hemos de tener miedo si hay puntos negativos en la alternativa elegida, lo que hemos de estar seguros es de que esa es la alternativa que uno mismo, libremente, quiere en ese momento.

 

 Cristina Garcia