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¿Cómo tener buenas relaciones sociales en la infancia y adolescencia?

¿Cómo tener buenas relaciones sociales en la infancia y adolescencia?

Las habilidades sociales juegan un papel muy importante a la hora de relacionarnos con otras personas, independientemente de si somos adultos, niños o adolescentes. No obstante, teniendo presente en repercusión en el desarrollo a lo largo de toda nuestra vida, en este artículo nos centraremos en los niños y los adolescente.

¿Qué entendemos por habilidades sociales? habilidades sociales adolescentes

En primer lugar hay que destacar que el concepto de habilidades sociales se refiere al repertorio de comportamientos interpersonales verbales y no verbales a través de los cuales los/las niños/as influyen en las respuestas de los otros (padres, madres, amigos, …) y asimilan los papeles y las normas sociales.

Cuando las habilidades sociales que tienen los niños son buenas, hablamos de niños asertivos, es decir, que reconocen las necesidades, sentimientos y derechos tanto de sí mismo como de los demás, sin violarlos y que intentan conseguir soluciones a los problemas positivas y satisfactorias que intensifican las relaciones a corto y largo plazo.

En cambio, cuando las habilidades sociales no son apropiadas, hablamos de niños no asertivos, pudiendo distinguir dos tipos de comportamientos:

  • Los/las niños/as que se comportan de manera pasiva, no tienen en cuenta sus propios derechos, sentimientos, necesidades y opiniones, ignorándolos o dejando que sean violados y/o suprimidos. Permiten que los demás se beneficien de ellos y los controlen y que sus sentimientos estén atendidos. Los derechos de los demás están por encima de sus propios. Suelen ser chicos y chicas tímidos, retraídos, con baja autoestima y un personalidad poco fuerte.
  • Los/las niños/as que se comportan de manera agresiva suelen ignorar, violar o limitar los sentimientos, opiniones, necesidades o derechos de los que escuchan, intentando mandar sobre ellos o controlarlos. El tono de sus respuestas suele ser exigente, egocéntrico, insensible y cruel y suelen ser personas arrogantes, manipuladoras, intimidantes y ofensivas.

Cabe destacar, sin embargo, que todos mostramos respuestas asertivas, pasivas y agresivas en uno u otro momento. Sin embargo, siempre existe un talante o tipo de respuesta predominante en cada persona y/o ante cada situación. Por ejemplo, un joven puede ser pasivo en la escuela pero, en cambio, en casa tener un perfil agresivo. Sin embargo, todos podemos aprender a tener comportamientos más asertivos, que son los que nos aportan más beneficios a nosotros mismos ya los demás, disfrutando así de unas buenas relaciones.

Los investigadores sugieren que con la edad no mejora la falta de competencia social de muchos niños. Por lo tanto, puede llegar a alargarse o incluso empeorarse los déficits que algunos de ellos experimentan en la vida adulta.

¿Cómo podemos mejorar la competencia social de nuestros niños?

  • Existen programas de entrenamiento en habilidades sociales que, a través de diversas técnicas, enseñan comportamientos sociales a los niños adecuados para que los integren y puedan aplicar. A modo de ejemplo podemos enumerar algunos de los componentes de estos programas: iniciación social, saludos a compañeros, juego o participación en tareas, cooperar y compartir, …. Un punto importante a destacar es que estos programas se adaptan a las necesidades concretas de cada niño/a.
  • Se han de proporcionar escenarios sociales variados a los niños para que tengan oportunidades de poner en práctica las conductas entrenadas y puedan convertirse, de esta manera, personas socialmente competentes.

Si crees que  tu hijo/a tienen dificultades sociales, puedes consultar con nuestros profesionales de la psicología en info@centrepip.com.