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Mentiras en los niños, ¿nos hemos de preocupar?

El tema de las mentiras es algo que preocupa a muchos padres y madres con hijos pequeños o adolescentes. ¿Quien nunca ha dicho una mentira y/o ha pillado a otra persona haciéndolo? Sin querer decir que somos mentirosos patológicos, se podrían calificar de habituales en nuestra sociedad. Sin embargo, cuando son los pequeños quienes dicen mentiras, enseguida nos vienen señales de alarma

 A través de este artículo os queremos mostrar cuando suelen aparecer, qué tipos de mentiras hay y cuándo se puede considerar necesario buscar ayuda.

¿Cuándo suelen aparecer? 

A partir de los 3 años ya pueden aparecer las mentiras en los más pequeños. En estas edades juegan un importante papel exploratorio, es decir, prueban a ver que pasa cuando mienten. Para entendernos mejor, las utilizan como un juego y a menudo, detrás del engaño, suelen decir “no es verdad, te he engañado”. Experimentan que tienen un mundo interno diferente al de los demás y así descubren que el engaño es posible. También es frecuente que los niños a estas edades tan tempranas deformen la realidad ya que aún no la distinguen bien de la fantasía. Es normal, por tanto, que aparezcan estas primeras “mentiras” que además ayudan al niño a desarrollar su inteligencia y su yo diferenciado.

¿Qué tipos de mentiras hay?

Mentides

  • Exploratoria: para ver las reacciones de los demás cuando lo hacen, como juego.
  • Fantasiosas: Cuando los niños más pequeños mezclan elementos de la realidad con la fantasía.
  • Utilidad: para evitar asumir la consecuencia de un acto del que ha sido responsable, por ejemplo un castigo. También serviría para conseguir algo que quieren. Por ejemplo: si digo que he hecho los deberes me dejarán ir al parque.
  • Para ocultar aspectos de uno mismo que no quiere mostrar a los otros como por ejemplo miedos o por querer aparentar algo que no son. También podría aparecer como necesidad de ser amado y querido “si hago ver que soy listo mis padres me querrán más” o como dificultad para asumir la realidad.

¿Cuándo buscar ayuda?

Es importante buscar ayuda cuando el niño no es capaz de distinguir la fantasía de la realidad, especialmente a partir de los 5 años que se considera que ha pasado la edad mágica.

Otro aspecto que debería preocuparnos es cuando el niño o adolescente vive instalado en la mentira. Por ejemplo, cuando intenta mostrarse a los demás como alguien que no es, con unas condiciones de vida que no tiene, unos amigos diferentes a los que en realidad tiene, … es decir, cuando la persona intenta vender constantemente a los demás una imagen idealizada de sí mismo.

mentirasFinalmente, también sería una señal de alarma cuando la persona no puede evitar mentir a los demás, tanto sea para eludir responsabilidades como para esconder su forma de ser, como compulsión, etc. Hay que tener presente que, especialmente en los adolescentes, cuando más mienten más necesidad tienen de hacerlo.

Desde casa se puede trabajar con los niños y adolescentes buscando la causa de estas mentiras para poder intervenir de un modo u otro. Por ejemplo, no es lo mismo pillar a nuestro hijo con una mentira para evitar un castigo que para esconder un miedo. En el primer caso se reprenderá al niño por haber dicho una mentira y, en el segundo caso se puede acompañar al niño/a en la superación de este miedo mostrando una actitud comprensiva.

Por último es importante ser conscientes de que los padres suelen ser modelos para sus hijos, es decir, tienden a aprender de vosotros y imitarle. Por lo tanto, si desea evitar que estos digan mentiras, muéstrate sincero tanto con ellos como con las personas que le rodean.

Para más información puede escribir a: info@centrepip.com