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¿Qué entendemos por reeducaciones psicopedagógicas?

¿Qué son las reeducaciones psicopedagógicas?

El término “reeducar” hace referencia a educar o enseñar algo nuevo. Así pues, la reeducación psicopedagógica significa enseñar estrategias para obtener mejoras en el rendimiento académico en aquellas áreas en las que no se ha obtenido el resultado adecuado con una enseñanza previa por el motivo que sea.

¿Quien ejerce la labor de reeducador psicopedagógico?

El psicólogo o el psicopedagogo, considerando que el trabajo no sólo se centra en lasReeducació psicopedagògica dificultades de aprendizaje sino también en los aspectos internos (inseguridades, autoestima, frustración,…) que pueda manifestar el propio niño o adolescente ante las competencias académicas. Englobando de esta manera a toda la persona en sí.

¿Cuál es la diferencia entre clases particulares y reeducaciones psicopedagógicas?

Ambas comparten un mismo objetivo, mejorar el rendimiento escolar del niño o del adolescente. En el caso de que se necesite trabajar alguna asignatura en cuestión hablaríamos de clases particulares en un sentido más concreto.

La diferencia reside en que en las reeducaciones psicopedagógicas se pretende conseguir que el niño o el adolescente adquiera la autonomía necesaria para poder funcionar sin dificultades en el ámbito escolar. Por consiguiente, el trabajo se hace en su globalidad (la atención, la inquietud motriz, la concentración, la organización, etc.).

¿ A quién van dirigidas?

Van dirigidas a aquellos niños con dificultades escolares, trastornos del aprendizaje y problemas atencionales y de hiperactividad. Hay que especificar que no únicamente va dirigido a niños con bajo rendimiento. También puede ser muy útil realizar reeducaciones a aquellos niños con buenas capacidades académicas pero con dificultades en áreas concretas como pueden ser la concentración, la abstracción de ideas, la comprensión, etc.

¿Cuál es el periodo mínimo aconsejado de duración?

No hay un período establecido ya que éste varía en función de las características personales de cada uno. No obstante, se recomienda un par de años de tratamiento como mínimo, valorando el periodo de adaptación que el niño o adolescente tenga que hacer a la hora de funcionar sin ningún apoyo detrás.

¿Qué aspectos se trabajan?

A nivel general, los aspectos que se trabajan son los siguientes, considerando siempre las dificultades propias de cada individuo:

  1. Organización y planificación: agenda, horarios de estudio, carpeta, apuntes,etc.
  2. Respecto a los aprendizajes: la lectura, la escritura (ortografía y expresión escrita), el cálculo, las matemáticas, etc.
  3. Preparación de exámenes: (pre-durante-post)
  4. Técnicas de relajación para reducir la ansiedad o la inquietud motora.
  5. Trabajar la motivación y la autoestima ante las tareas escolares.
  6. Técnicas de estudio: lectura, subrayado, resumen, esquema y estudio.
  7. Autocontrol e impulsividad: reducir los comentarios fuera de lugar, evitar la anticipación (reflexionar las preguntas antes de responder).
  8. Potenciar las conductas adecuadas (estar bien sentado, comenzar y finalizar las tareas, seguir las instrucciones, aplicación de autoinstrucciones)

Hay que remarcar que para poder facilitar un mayor aprendizaje durante las sesiones psicopedagógicas es necesario evitar aquellos estímulos que sean distractores para el niño o el adolescente (muñecos, posters…).

¿Es importante el trabajo en equipo?

Sí, el trabajo debe ser multidisciplinar y es importante establecer una coordinación estrecha entre la familia, la escuela y los profesionales externos. Es necesario encauzar la intervención en una misma dirección para así potenciar la eficacia de la misma.

El especialista debe informar a la familia del niño o del adolescente en caso de que haya un diagnóstico detrás. Asimismo, debe ofrecer información sobre el trastorno y estrategias o pautas para eliminar determinadas conductas inadecuadas y potenciar las adecuadas, evitando de esta manera comentarios y pensamientos tales como “mi hijo no hace los deberes porque es un vago” o “es infantil pero algún día cambiará”.

En cuanto a las escuelas, se les informará del trastorno, de manera que puedan realizar las adaptaciones necesarias para el buen funcionamiento del niño (sentado cerca del maestro, tareas fragmentadas, exámenes adaptados, economía de puntos, etc.)

¿Cuándo podemos decir que el niño y / o adolescente está preparado para afrontar con completa autonomía las competencias académicas?

Cuando haya alcanzado completamente las estrategias necesarias para funcionar de manera autónoma y no dependa de la ayuda del reeducador. El objetivo principal es el logro de las diferentes técnicas aprendidas durante las reeducaciones a fin de generalizarlas en su día a día (en la escuela, en casa…).

¿Las reeducaciones se dejan de golpe o paulatinamente?

Con el fin de garantizar un buen logro de los aprendizajes y consolidar la autonomía, es recomendable que las sesiones se reduzcan paulatinamente, es decir, iniciar las sesiones dos veces semanales y al cabo de un tiempo reducirlas a una sesión semanal hasta el punto de dejarlo definitivamente, teniendo en cuenta la evolución del niño o del adolescente. Es por este motivo necesario establecer este período de adaptación y de aprendizaje, evitando de esta manera futuras recaídas.

¿En última instancia, ¿cuáles son las consecuencias de no ofrecer este servicio a quien realmente lo necesite?

El hecho de esforzarse y ver que no consiguen sus objetivos genera en muchos de estos niños con dificultades altos niveles de frustración, fatiga, ansiedad y baja autoestima, hasta el punto de dejar de esforzarse y decidir abandonar los estudios. Por este motivo se les debe motivar a continuar esforzándose pero con la ayuda de los padres, psicólogos, escuela y otros especialistas.