Cómo mejorar la autoestima

Cómo mejorar la autoestima

“No podré hacerlo, a mí se me dan fatal las matemáticas”…“No tengo suerte en las relaciones, siempre me fijo en quien no debo”… “El entrenador no me dejará intentarlo, nunca he encestado una canasta”…

Todos tenemos una imagen mental sobre en qué somos buenos y en qué no, esto es lo que denominamos autoimagen. Esta imagen, se ha ido formando a lo largo de los años, desde la primera infancia y está relacionado con las experiencias que cada uno ha ido viviendo.

Esta autoimagen influye sobre la autoestima de cada persona. Cuando hablamos de autoestima nos estamos refiriendo a la medida en que una persona se siente valorado, querido, aceptado por los demás y por uno mismos.

A lo largo de la vida y especialmente en la adolescencia, nuestra autoestima cambia teniendo varias fluctuaciones (momentos de mayor  y momentos de menor).  Asimismo, la autoestima no es un constructo global sino que se puede dividir en función de las diferentes áreas de la vida de cada persona. Por ejemplo, una persona puede tenerla buena en el trabajo pero, por el contrario, no sentirse de igual manera en las relaciones personales.

¿Cómo mejorar la autoestima?

  • Modificar los pensamientos limitantes en posibilizantes: Piensa en positivo y cambia tu foco de atención de tus defectos a tus habilidades. Busca por cada crítica que te hagas algo positivo de ti mismo. Transforma aquello que parece malo o sin solución. Pensamientos limitantes: “no puedo hacer nada” “no soy suficientemente bueno”; Pensamientos posibilizantes: “Puedo hacer lo que me proponga” “Soy bueno” “Haré realidad mis sueños”
  • No generalizar: Evita sacar conclusiones generales de las experiencias negativas. Valora cada situación como singular y única. No debemos olvidar que todos cometemos errores pero eso no quiere decir que seamos un “desastre”.
  • Buscar el lado positivo: Busca e identifica aquellos aspectos positivos o aquellos elementos de los que nos podamos sentir orgullosos.
  • Ser conscientes de los logros: Pregúntate sobre aquellos éxitos que has tenido en el pasado y reconoce la capacidad que tienes de hacer las cosas bien. Centrar la atención en lo que consigues, intentando no buscar la perfección.
  • No compararse: Cada persona es diferente, con sus cualidades y defectos. Por eso, aunque seamos “peores” en algunas áreas, seremos “mejores” en otras.
  • Adaptarse a uno mismo: Conócete a ti mismo y acéptate tal y como eres, con tus cualidades y tus defectos. Recuerda que eres una persona importante y valiosa.
  • Fijarse objetivos y metas: Piensa en lo que quieres conseguir y crea un plan de acción para conseguirlo. Ve revisando tus progresos centrándote en los pequeños éxitos. De nuevo, no busques la perfección.
  • Esforzarse por mejorar: Mejora aquellas áreas en las que no te sientas satisfecho. Aun así, recuerda que tienes que saber valorar primer aquellas características que podrás cambiar de las que no, así como pensar si el esfuerzo necesario es justificado o no. Sé realista y activo para modificar lo que está en tus manos. Cuando te encuentres con algo que no puedes cambiar, acéptalo, como parte tuya.
  • Considerar los errores como oportunidades: Acepta los errores como parte de la vida de todas las personas. Con ello, intenta buscar el aprendizaje de los mismos, potenciando tu desarrollo personal ante las dificultades.

Para más información puedes escribirnos a info@centrepip.com

 

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